PRIMERA PRESENTACIÓN DE LOS CALIFACTOS

El jueves 23 de junio presenté los CALIFACTOS en la sociedad cooperativa Las Indias, a la que ya conocéis porque hace unas semanas acabaron el proceso de redacción de “El Manifiesto Comunero”, un proyecto en el que tuve la fortuna de poder participar y del que ya di cuenta en este blog. El Club de Las Indias se está convirtiendo en un punto importante de encuentro de personas y proyectos, un lugar idóneo para dialogar, compartir y soñar.

Cuando inicié este proyecto de los CALIFACTOS -una mezcla de caligramas y de artefactos, artesanías de la imagen y la palabra para el procomún- me lancé a un paisaje desconocido, y he de decir que por los comentarios y valoraciones recibidas, la aventura está resultando realmente estimulante. Este era hasta el momento un campo ignoto para mí, no sólo el de dibujar y poder fusionar la imagen con el texto, sino sobre todo el de ser capaz de diseñar un producto y una estrategia de difusión para unos artefactos que a la par de artísticos o artesanales, deseo que también sean políticos.

Creo que una parte muy importante de la acción política se dirime hoy en día en el imaginario de las personas, no sólo porque el capitalismo estético y cognitivo fabrica sus mercancías con un contenido simbólico y emotivo cada vez más intenso, en detrimento de su pura materialidad, sino porque también los modos de vida alternativos a los vigentes sólo se podrán sostener con la cooperación y la creación de comunidades capaces de producir y trabajar con éticas y sistemas simbólicos originales y revolucionarios. Y esta transformación social y personal sólo podrá conseguirse a través de la experiencia en actividades artísticas que ayuden a construir los imaginarios de las personas, en síntesis, los símbolos y las imágenes con las que operan nuestros cerebros y con los que nos construimos y somos capaces de fabricar la realidad social y material en la que deseamos vivir.

Los CALIFACTOS van dirigidos al cerebro y al corazón, sobre todo a ese imaginario del que antes hablaba y que tanta importancia posee en el proyecto que también tengo en marcha en “En las fronteras del arte”, y en el que estoy intentando ofrecer una explicación de lo que significa la experiencia artística y su relación con lo cognitivo, lo emotivo y lo político.

Aunque no son muchas las personas que me leen, todo lo que escribo y hago va encaminado a crear herramientas y artefactos que puedan resultar útiles. No pretendo convertirme en un autista de la estética y del pensamiento. Por lo que una presentación como la del otro día me resulta muy valiosa, con objeto de poder ajustar la fabricación de mis artefactos al medio social en el que pretendo influir.

No temo cometer errores. Evidentemente, intento evitarlos. El primer CALIFACTO que publiqué en el mes de febrero surgió como un experimento. Desconocía su calidad, si el camino era adecuado, si el “mensaje” se iba a entender, si a los virtuales destinatarios podría resultarles de utilidad. A pesar de su inicial simplicidad, la mera decoración “pictórica” -un tanto minimalista- de un texto que podría considerarse poético, el germen fue bien recibido, lo que me estimuló a proseguir por esta senda.

En la presentación ofrecí lo que ha sido la evolución del género de los CALIFACTOS entre febrero y mayo de 2016, unos 20 artefactos que han progresado, creo yo, en la imbricación de las palabras y el dibujo, el cual ha dejado de ser un mero acompañamiento “embellecedor” y se ha ido convirtiendo en parte de su significado.

Expliqué las técnicas empleadas (rotuladores, acuarelas, témpera, lápices, etc.), el diseño gráfico, la evolución de cada uno de ellos hasta que finalmente decido dar por concluida su fabricación. También cómo cada vez resulta más frecuente que la imagen sea la que estimula al poema, y cómo el sistema del garabateo, que siempre he utilizado para escribir, también se haya convertido en una fuente de acceso a la inspiración pictórica.

También recité algunos de ellos. Nunca lo había hecho. Recitar o narrar es un arte por sí mismo, en el que hay que poseer instinto y dotes, a la par que atesorar experiencia. No digo que yo lo consiguiera, pero me resultó agradable, a pesar de los nervios y la extrañeza de oír la propia voz con un tono, impostación y acentuación tan poco habituales. Pero la representación de poemas amplía las posibilidades de la expresión y de la comprensión. Entiendo que cada vez las experiencias artísticas van a ser más multimodales, y que la mezcla de medios visuales y auditivos, y por qué no, hasta de los olfativos y kinestésicos, cada vez va a poseer más relevancia en las experiencias artísticas.

Sobre la receptividad, el poeta Daniel Bellón, presente en la presentación, escribió las siguientes palabras en su magnífico blog de poesía Islas en la Red.

Se habló de la posibilidad de hacer una convocatoria más amplia en algún lugar público, y de construir materiales basados en los CALIFACTOS: calendarios, camisetas, tarjetones, etc. O incluso de iniciar algún proyecto de crowdfunding. Por lo pronto, continúo dibujando y escribiendo, motivado por este tipo de experiencias, haciendo bullir en mi cabeza tantas posibilidades, y en la certidumbre de que al menos alguna se pueda ir materializando en breve.

Os dejo el frontal de una camiseta que imprimí ayer.

7 comentarios sobre “PRIMERA PRESENTACIÓN DE LOS CALIFACTOS

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