Políticas de identidad

Existe un deseo generalizado de buscar el reconocimiento social a través de algún hecho diferencial. En esto se basan las llamadas políticas de identidad que se vertebran a través de la defensa del género, la orientación sexual, la raza, la nación, la lengua, las creencias religiosas, etc. Si deseamos defender nuestro reconocimiento individual y nuestra capacidad para ser individuos libres y diferentes, encuentro que la compartimentación de la lucha por el reconocimiento en identidades y hechos diferenciales concretos, lejos de ayudarnos en el camino de la emancipación, nos distrae y nos hace jugar en el terreno de juego de los poderosos, precisamente de los que discriminan y fabrican las desigualdades.

Política cultural

Hay una diversidad enorme de culturas. La diversidad misma es un patrimonio que las políticas culturales modernas pretenden proteger. Pero ¿cuáles son los factores agresores de la diversidad cultural? Pues, aunque parezca absurdo, la misma política cultural.

Planos, bocetos, guiones, partituras: los califactos como obras en proceso

Lo que realmente importa de los califactos es que se usen, que se utilicen como materia prima de proyectos e interpretaciones. Por esta razón he intentado que cada califacto pudiera comunicar aquello en lo que podría convertirse, que pudiera anticipar e inspirar a los potenciales receptores de esta materia prima. Que en cada califacto se pudiera vislumbrar lo que podría ser si le diéramos música, si las imágenes cobraran movimientos, si la palabra se dijera con convicción y naturalidad. Un califacto es un guion de lo que podría ser si otros personas quisieran ayudarme a interpretarlos.

Otra derrota

A veces hay que dar explicaciones, aunque nadie las haya pedido. Y como llevo varias semanas sin publicar en este blog, y esta situación no es meramente coyuntural, sino que deriva de una reflexión sobre la idoneidad de mi proyecto, paso a explicar, que no justificar, los cambios estructurales. En varias ocasiones ya había explicitado... Leer más →

El bien público

La institución del bien común o del interés general se erige como un fetiche al que otorgamos nuestra confianza, en la idea de que no de otra forma los individuos vamos a poder darnos bienestar, salud, educación o infraestructuras. Cedemos así nuestra libertad a priori, a una organización de expertos que deciden por nosotros, en unos representantes que distribuyen la coacción en la sociedad con el objetivo ampuloso y mezquino, de que así logran maximizar nuestra libertad y nuestro bienestar. Sin esta máscara de utilidad pública el Estado no podría existir, sin esta falacia de conciliador y mediador entre los intereses enfrentados de la sociedad, el Estado sucumbiría.

Amamantando asesinos

En este año conmemorativo de Monteverdi he escuchado abundante música del genio cremonés. Y ayer un fragmento de La coronación de Popea, la amante del cruel Nerón. El libretista de esta ópera, G. F. Busenello se basó en el historiador romano Tácito, y en el monólogo despechado de Octavia ("Disprezzata Regina"), la legítima emperatriz, introduce... Leer más →

El arte de la libertad

Las experiencias artísticas resultan imprescindibles para provocar transformaciones liberadoras a nivel de percepción y deseo. Esta manera radical de experimentar el arte, y de conciliarlo con la forma en que construimos comunidades a nuestro alrededor, se constituye en un poderoso mecanismo de emancipación, en tanto en cuanto nos puede capacitar para tomar las riendas de nuestra evolución, de nuestra transformación progresiva en individuos cada vez más libres.

Sobre mi libertad

La libertad siempre se realiza contra algo que se resiste a ceder, en conflicto con la estructura de poder que nos limita y que a su vez nos fabrica de una determinada forma. Esto último provoca que sea difícil asumir de forma rebelde y activa nuestra situación actual de libertad, porque en cierta manera todos estamos dominados por algo que está inscrito en nosotros mismos, en nuestra misma forma de pensar, razonar y desear.

Libres ¿o felices?

Se considera al Estado como el garante de la felicidad de sus ciudadanos, razón por la cual fabrica un orden autoritario, una estructura jerárquica en la que cada persona ocupa una función preestablecida en la que coarta su libertad según unas normas ajenas, con el objetivo de producir felicidad.

Materia prima

Para realizar las ilustraciones de los califactos acopio lo que denomino su materia prima, es decir, una serie de bocetos, pinturas y dibujos que posteriormente utilizo para fabricarlos. Voy creando así dos bases de datos, una de poemas, frases, ideas; y otro almacén gráfico como el que aparece en la fotografía que adjunto. Muchas veces... Leer más →

¿Por qué la libertad?

Hemos utilizado nuestra libertad durante toda la historia humana para conseguir materializar anhelos, deseos, aspiraciones y utopías. Realmente es la libertad la que ha hecho factible este juego vital, esta cibernética que ha dado lugar a tantas maneras de organizar la vida en común, y que desde hace unos cientos de años se ha concretado en la creación de los Estados como estructuras sociales que organizan de un determinado modo el juego de las libertades individuales.

Enemigos de la libertad

Casi todas las justificaciones del poder y de la autoridad que han esclavizado a los seres humanos, se basan en considerar que el ser humano es sagrado y posee libre albedrío, a pesar de lo cual, defienden la minoría de edad eterna de las personas, su incapacidad para elegir por si mismos el tipo de vida que desean vivir y a la que legítimamente deberíamos aspirar.

Hacia la libertad

Unas personas creen que los abusos de la libertad resultan más temibles que los de la autoridad. Otras, que el poder que coarta nuestras libertad resulta mucho más temible que el desbocado de la pura libertad. Tememos y anhelamos la libertad en función de si estamos pisoteando o de si somos pisoteados.

500

Sin darme cuenta superé, hace dos semanas, la cifra redonda del medio millar de entradas/artículos en mi blog. Poco a poco, con constancia, tesón y mucho interés por comunicar y compartir experiencias, he alcanzado una masa de palabras nada despreciable. No creo que pare aquí, porque me bullen todavía un montón de ideas y proyectos,... Leer más →

Más libertad

Nos educan para autolimitar nuestra libertad. Aquel primer acto de desobediencia bíblico ante el árbol del bien y del mal -seamos o no cristianos- lo llevamos marcado a fuego en nuestro corazón. Sin embargo, la libertad no tendríamos que limitarla, sino únicamente coordinarla con la de nuestros semejantes con el objetivo de que la suma de todas nuestras libertades fuera haciéndose cada vez mayor.

Un poco de libertad

El más adecuado indicador de nuestro grado de libertad se da en relación con nuestra capacidad para producirnos, para configurarnos como individuos o sujetos de forma autónoma, porque el ser humano es el animal que se hace, que continuamente se está construyendo a sí mismo a través del experimento.

Nuevo curso

Septiembre. O un nuevo curso; otra temporada: planes. El otoño nos puede poner un poco melancólicos. Y aunque ni llueve, ni las hojas caen como antes –topicazo-, a muchos nos da por meditar para ordenar un poco el tiempo y organizar rutinas, proyectos y objetivos. El más claro debería ser la edición de mi libro,... Leer más →

Tras el verano: “Soy”

Ha sido un verano raro, y mis vacaciones las he gastado de forma poco habitual. Como ya anuncié, he callado durante todo el mes de agosto. E incluso durante esta primera semana de septiembre me han asaltado dudas, me han sitiado las incertidumbres. Y por ello ahora propongo este texto extraño que desea afianzar algo,... Leer más →

Biscarrúes

En mi actividad actual casi nunca pienso ya en el agua, en los recursos hídricos, por dar una término más tecnológico y político. Pero ocasionalmente la prensa me importuna con noticias que me hacen recordar otros tiempos. Ocurrió hace unos meses con el Canal de Isabel II, y en el día de hoy con la... Leer más →

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