La Editorial Decordel anuncia mi próximo libro

Estoy dándole los últimos retoques a mi próximo libro, un ensayo político sobre la anarquía. Y la Editorial Decordel ha anunciado así esta novedad. Entre sus proyectos, está la publicación en breve (quizás en marzo de este año 2019) de otro ensayo, “¡Esto es la anarquía!”, que publicará la editorial Decordel. Un texto provocador y... Leer más →

Orden y libertad

Las burocracias estatales y capitalistas han sido capaces de crear una densa red de leyes y normas que poseen el objetivo último de convertir en indispensable su presencia ubicua en todas nuestras decisiones, en crear artificialmente una estructura tan abrumadora y compleja que lejos de ofrecer eficiencia y garantías, lo que provoca es precisamente la desunión y la debilidad de los ciudadanos, y sobre todo, la ignorancia sobre la mejor forma de ejercer la libertad individual.

Improvisación libre

La improvisación o el juego que hace que lo cotidiano, lo normal o lo aprendido se transforme en algo nuevo. En el juego de la improvisación, que no es otro que el del acuerdo democrático, se busca, más que un objetivo concreto, un fluir común. El aprendizaje de la improvisación consiste en despojarse de prejuicios, en alcanzar una personalidad propia y diferente, en no temer el error o la equivocación, en dejar que la energía creativa del grupo fluya libremente.

El bien público

La institución del bien común o del interés general se erige como un fetiche al que otorgamos nuestra confianza, en la idea de que no de otra forma los individuos vamos a poder darnos bienestar, salud, educación o infraestructuras. Cedemos así nuestra libertad a priori, a una organización de expertos que deciden por nosotros, en unos representantes que distribuyen la coacción en la sociedad con el objetivo ampuloso y mezquino, de que así logran maximizar nuestra libertad y nuestro bienestar. Sin esta máscara de utilidad pública el Estado no podría existir, sin esta falacia de conciliador y mediador entre los intereses enfrentados de la sociedad, el Estado sucumbiría.

El arte de la libertad

Las experiencias artísticas resultan imprescindibles para provocar transformaciones liberadoras a nivel de percepción y deseo. Esta manera radical de experimentar el arte, y de conciliarlo con la forma en que construimos comunidades a nuestro alrededor, se constituye en un poderoso mecanismo de emancipación, en tanto en cuanto nos puede capacitar para tomar las riendas de nuestra evolución, de nuestra transformación progresiva en individuos cada vez más libres.

Sobre mi libertad

La libertad siempre se realiza contra algo que se resiste a ceder, en conflicto con la estructura de poder que nos limita y que a su vez nos fabrica de una determinada forma. Esto último provoca que sea difícil asumir de forma rebelde y activa nuestra situación actual de libertad, porque en cierta manera todos estamos dominados por algo que está inscrito en nosotros mismos, en nuestra misma forma de pensar, razonar y desear.

Libres ¿o felices?

Se considera al Estado como el garante de la felicidad de sus ciudadanos, razón por la cual fabrica un orden autoritario, una estructura jerárquica en la que cada persona ocupa una función preestablecida en la que coarta su libertad según unas normas ajenas, con el objetivo de producir felicidad.

¿Por qué la libertad?

Hemos utilizado nuestra libertad durante toda la historia humana para conseguir materializar anhelos, deseos, aspiraciones y utopías. Realmente es la libertad la que ha hecho factible este juego vital, esta cibernética que ha dado lugar a tantas maneras de organizar la vida en común, y que desde hace unos cientos de años se ha concretado en la creación de los Estados como estructuras sociales que organizan de un determinado modo el juego de las libertades individuales.

Enemigos de la libertad

Casi todas las justificaciones del poder y de la autoridad que han esclavizado a los seres humanos, se basan en considerar que el ser humano es sagrado y posee libre albedrío, a pesar de lo cual, defienden la minoría de edad eterna de las personas, su incapacidad para elegir por si mismos el tipo de vida que desean vivir y a la que legítimamente deberíamos aspirar.

Hacia la libertad

Unas personas creen que los abusos de la libertad resultan más temibles que los de la autoridad. Otras, que el poder que coarta nuestras libertad resulta mucho más temible que el desbocado de la pura libertad. Tememos y anhelamos la libertad en función de si estamos pisoteando o de si somos pisoteados.

Más libertad

Nos educan para autolimitar nuestra libertad. Aquel primer acto de desobediencia bíblico ante el árbol del bien y del mal -seamos o no cristianos- lo llevamos marcado a fuego en nuestro corazón. Sin embargo, la libertad no tendríamos que limitarla, sino únicamente coordinarla con la de nuestros semejantes con el objetivo de que la suma de todas nuestras libertades fuera haciéndose cada vez mayor.

Un poco de libertad

El más adecuado indicador de nuestro grado de libertad se da en relación con nuestra capacidad para producirnos, para configurarnos como individuos o sujetos de forma autónoma, porque el ser humano es el animal que se hace, que continuamente se está construyendo a sí mismo a través del experimento.

Violencia revolucionaria

¿En un mundo cada vez más sometido a la violencia arbitraria de terroristas y Estados, qué lugar tendría que ocupar la violencia revolucionaria? ¿Cómo distinguir esta violencia revolucionaria de otras tan actuales que no buscan la justicia o la libertad para todos, sino fundamentar otras injusticias y otras desigualdades?

Sociabilidad del lobo

Os quiero hablar de un movimiento pendular que últimamente me obsesiona. Porque durante muchos años la ciencia política estaba allí lejos, en el otro extremo del movimiento, y ahora parece que el péndulo regresa y que su nueva posición “extremosa” nos impele a buscar otras respuestas. El enigma no es otro que el de nuestra... Leer más →

Pero, ¿y la justicia?

A veces la justicia resulta inalcanzable. No existe, simplemente. Creo que resulta aconsejable aceptar esta realidad para establecer una relación más saludable, y sorprendentemente, más justa entre las personas que formamos la sociedad. Dudo que haya justicia humana capaz de resarcir la pérdida de un ser querido a manos de su asesino. Nada puede aspirar... Leer más →

Libertad y seguridad

Os pido que volvamos a interrogarnos tal y como De Boétie nos propuso en el siglo XVI (Discurso sobre la servidumbre voluntaria), sobre por qué el ser humano ha tenido la mala costumbre histórica de ceder su libertad a tiranos, monarcas, empresarios o al mismo Estado. Puede parecer inútil que nos tengamos que volver a... Leer más →

Libertad y poder

En El banquero anarquista Fernando Pessoa nos muestra que el principio ácrata de la máxima libertad sólo se puede alcanzar a través del dinero, y que únicamente un banquero capaz de enriquecerse y de utilizar su riqueza como instrumento de independencia, autonomía, defensa, disfrute y compra podría permitirse romper cualquier coacción social en pos de... Leer más →

Planificación

La hormiga de la fábula destaca por su previsión. A diferencia de la cigarra, trabaja para controlar el futuro, y para ello modifica su presente con objeto de disminuir el riesgo y en ese entorno transformado poder cumplir mejor sus objetivos vitales. Planifica. Si Esopo nos lo cuenta así, y realza el protagonismo y la... Leer más →

SIEMPRE VIVA Y EN MOVIMIENTO (2ª parte)

            ......continúa... Quizás el elemento más destacable del nuevo paradigma de la postmodernidad consista en la generalizada desconfianza en los metarrelatos, esas justificaciones trascendentes que sustentaban la esperanza ilustrada en el progreso y en los derechos humanos, entre otras cosas. Por lo que cada vez nos vamos instalando con más... Leer más →

SIEMPRE VIVA Y EN MOVIMIENTO (1ª parte)

Voy a tratar de resumir la utilidad que poseen los dos libros siguientes: Ibáñez, Tomás (2014) Anarquismo es movimiento. Virus editorial. Gordon, Uri (2014) Anarquy alive!. LaMalatesta/Tierra de Fuego editorial. Ambos parten de asumir una de las señas de identidad más conspicuas de la filosofía política anarquista, su eclecticismo, su capacidad para fagocitar ideas, conceptos... Leer más →

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