Por Cádiz

¡Que se puede añadir sobre esta ciudad tan entrañable! Nada. Sólo experimentarla una vez más, que fue exactamente lo que intenté hacer durante este fin de semana tan musical y humano que he compartido con tantos amigos y emociones musicales.

El viernes, el Trío Arbós y el cantaor Jesús Méndez repetían el concierto que nos ofrecieron hace unos días en el ANM de Madrid. Aquí, en la catedral del flamenco, el público recibió esta propuesta tan arriesgada con auténtica devoción, y asumió el reto de fundir el flamenco y la música clásica con verdadero fervor. Lo que demuestra que la contaminación entre géneros resulta valiosa cuando se acomete con inteligencia, respeto y unas buenas dosis de riesgo y originalidad.

Como todos saben, el músico austriaco F.J Haydn escribió para Cádiz, y en concreto para la cofradía del Oratorio de la Cueva, el cuarteto de cuerdas sobre las Siete Últimas Palabras de Cristo en la Cruz. Ese mismo recinto fue el lugar en el que el pianista Yago Mahúgo nos dedicó una versión para pianoforte de tan especial obra, una partitura recuperada de la Catedral de Salamanca y que el pianista madrileño nos ofreció dos veces seguidas con gran generosidad, con objeto de poder atender la demanda de público que desbordó el reducido aforo de esta iglesia. La versión para pianoforte destaca por su dulzura, delicadeza y honda devoción. Una partitura cuya aparente sencillez puede confundir, pero en la que el intérprete debe vaciarse para expresar las sutilezas de la expresión. En esta ocasión Yago Mahúgo nos brindó una experiencia íntima, sosegada y muy contenida que brilló por una emotividad a la que el público respondió con calor y respeto.

Y en las antípodas de esta última experiencia, la que nos ofrecieron las 12 compositoras cuyas obras se estrenaron el sábado por la noche en el Gran Teatro Falla de la capital gaditana. En esta ocasión las obras fueron compuestas para una muy espacial formación instrumental, para dos pianos y percusión, en torno a la sonata que Bela Bartok compuso en 1937 para tan singular conjunto, y que también fue interpretada en este concierto, a  cargo de Emanuela Piemonti y Lola Gaitán, pianos, y el conjunto de percusionistas Música Viva, integrado por Carolina Alcaraz y Verónica Cagigao. Todas las obras fueron reunidas bajo la sentencia horaciana del Carpe Diem, y tanto por la calidad de las obras como por la alegría y expresividad con la que fueron interpretadas, los asistentes pudimos disfrutar realmente del espíritu del “vive el día, captúralo y no te fíes del mañana”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: