22. Entre la cultura y la naturaleza

Los occidentales nos hemos situado siempre, en nuestros contactos con otros mundos-culturas, en una situación de privilegio, lo cual significa que nos hemos colocado al margen y que desde nuestra atalaya, y de forma totalmente asimétrica, hemos estudiado al resto de la humanidad en comparación siempre con la imagen que tenemos de nosotros mismos como civilización. Cada vez que advertíamos que una cultura-mundo no era capaz de percibir alguna de las cosas de nuestra cultura-mundo occidental, eso en sí mismo lo considerábamos una merma humana, le añadíamos una valoración ética a nivel de sufrimiento o carencia; y como consecuencia de la peculiar idiosincrasia de nuestro humanismo universalista, deducíamos que teníamos la obligación moral de despertarles para que en su mundo también pudieran entrar nuestros híbridos culturales y tecnológicos.

A José Luís Guerrero

José Luis ha fallecido, el martes, y siento como si una parte del barrio hubiera también desaparecido, aquella por la que paseaba con más intimidad, agradecimiento y alegría.

21. Arte para la emancipación

No creo que la sola lectura comparada del Quijote y los Upanishads , o de la Biblia y el Corán, la audición del Himno de la Alegría, nos vaya a allanar el camino para que las personas podamos formar comunidades. Creo que esos diálogos culturales nos distraen del verdadero reto en el que se deberían inscribir las experiencias artísticas y la construcción continua y flexible de imaginarios, que consiste en fabricar mundos y realidades y naturalezas en común.

20. ¿Arte para la política?

El concepto de hegemonía cultural de Gramsci puede resultar útil para entender la dificultad que entraña cambiar la realidad social sin que a la par podamos alterarnos a nosotros mismos y nuestros modos o formas de vida. Una transformación que sólo puede verificarse movilizando lo simbólico y que se lleva a cabo a través de las experiencias artísticas, que no olvidemos, se fundan en las relaciones simbólicas que establecemos entre los humanos y las cosas.

Somero 2016: un encuentro muy especial

Estamos creando una comunidad de productores, donde cada cual aporta un proyecto individual que acojemos como propio. La identidad sería la especial cultura que estamos generando en nuestras conversaciones y trabajos comunes alrededor de estos proyectos. Todo lo basamos en la confianza mutua. En la creencia de que los proyectos individuales sólo se pueden desarrollar en comunidad, y que las herramientas y las experiencias que compartimos y que generamos son libres y por tanto, que las ofrecemos al procomún, a cualquier persona o colectivo que desee incorporarlas a sus propios proyectos.

19. La estética en la política moderna

La esperable democratización de la sociedad y la expansión de una cultura de la creatividad libre en materia cultural, artística y tecnológica, dependerá de la capacidad para utilizar los medios e instrumentos ya existentes, el imaginario y el sistema simbólico consolidado, para reorientarlo, subvertirlo y deformarlo

18. El sistema de las bellas artes

Las obras de arte se están transformando en pretexto para la diversión, el turismo y el entretenimiento, materia prima de las industrias culturales y del ocio, en las que la experiencia directa de la obra de arte se sustituye por una experiencia mediada que utiliza el prestigio y los espacios museísticos para crear servicios y mercancías alternativos a la experimentación de la obra por sí misma.

17. Estereotipo, mímesis y representación

……..continúa… La idea tradicional de la belleza y de la fealdad en el arte se asemeja mucho al concepto de estereotipo, una forma de clasificar prejuiciada que impone una lectura unidireccional de la realidad y sujeta a unas claves interpretativas simples y canónicas. El estereotipo simplifica la realidad deformando y obviando propiedades fundamentales de la... Leer más →

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