La república de los sentidos

Voy a intentar convertir en podcast (archivos audios mp3) algunos de los post de mi blog.

Este es el primer intento, “La república de lo sentidos“.

Creo que así puede resultar más fácil seguirlos, porque uno los puede escuchar con el teléfono móvil o la tablet, en el coche, el autobús o mientras haces deporte o cocinas.

 

Los ángeles sobran

Los ángeles no cantan, porque si lo hicieran sonarían como ayer lo hizo el grupo The Sixteen, que son muy personas y no vuelan. Interpretaron polifonía romana del final del Renacimiento, un período en el la Iglesia católica intentó contrarrestar el avance protestante, y que en música se tradujo en un progresivo abandono del contrapunto imitativo y un retorno a estructuras musicales en las que el texto pudiera entenderse con más precisión, donde la melodía o la música intentaran plegarse o fundirse mejor con el sentido de las palabras. Me sorprendió la obra de un compositor que desconocía, Felice Anerio, del que tanto su Maginficat como el Stabat Mater me conmovieron.

También cantaron, cómo no, el Miserere de Allegri, del que incluyo un vídeo.

 

La rosa roja

Acabo de dar mi apoyo al proyecto de microfinanciación comunitaria “La rosa roja“. Se trata de la edición de una biografía de la revolucionaria Rosa Luxemburgo, en forma de novela gráfica escrita e ilustrada por Kate Evans. Confío en que el resultado esté a la altura de la presentación, cuidada y clara.

Luchó contra monarquías, combatió al imperialismo, enfrentó a sus camaradas cuando se encaminaban hacia la traición y desafió todos los prejuicios de la época que pesaban sobre su vida libertaria, transformándose en la más grande dirigente femenina del proletariado mundial. Este libro posee el encanto de mostrarnos a Rosa, despojada del frío bronce de la Historia y más bellamente humana.

Clarinete

El clarinete es un instrumento “inventado” a finales del siglo XVIII, por tanto, contemporáneo del piano y de las modificaciones que sufrieron, sobre todo los instrumentos de viento (llaves, pistones, etc.), para dotarlos de potencia sonora y capacidad de modulación armónica, en consonancia con la evolución de la gran música sinfónica romántica. Su sonido tan peculiar y variado, su amplia tesitura y la posibilidad que le ofrece al intérprete de acometer un amplio abanico de recursos técnicos y expresivos, lo han convertido en un instrumento también indispensable en el jazz, donde grandes músicos han revolucionado el estilo jazzístico precisamente utilizando su clarinete: Benny Goodman, Buddy Defranco, Arti Shaw, Eric Dolphy, etc.

Pero estos días he tenido la fortuna de acompañar al clarinetista “clásico” y compositor Jörg Widmann, en los tres conciertos que ha ofrecido recientemente en Madrid. El primero en el Museo Reina Sofía, donde actuó en solitario y nos ofreció un auténtico compendio de lo que este instrumento puede llegar a expresar, sonidos nada habituales y con los que el clarinetista alemán fabricó una auténtica alquimia sonora. Los otros dos conciertos los ofreció acompañado por el Cuarteto Hagen, y a parte de otras piezas, nos deleitó con esas joyas que son los quintetos para clarinete de Mozart y de Brahms, así como el estreno de su propio quinteto.

Triatlón del Bierzo

Hoy he tomado una decisión importante. Voy a participar en el Bierzo Triman el próximo domingo 4 de junio. Hacía varios años que no participaba en ninguna prueba atlética. Pero en esta ocasión, más que el gusanillo de la competición lo que me ha motivado realmente a participar ha sido la oportunidad de compartir un fin de semana con grandes amigos. Tanto en la Agrupación Deportiva Samburiel, como más tarde en el Club de Triatlón Samburiel, he ido acumulando grandes amigos y compañeros de entrenamientos y competición, personas con las que he ido fraguando una intensa y muy especial relación humana en torno al deporte, una actividad que siempre hemos considerado que aglutina sacrificio y alegría a partes iguales.

No creo que pueda entrenar mucho, ni llegar tan preparado como solía, pero no dudéis que voy a esforzarme al máximo y sobre todo, que vamos a pasar un excelente fin de semana triatlético.

El sumidero

Noticias y sucesos como los relacionados con el sumidero económico del Canal de Isabel II no me alegran, pero confirman algunas de las luchas en las que me vi involucrado cuando trabajé en el mundo de la gestión y de la planificación del agua. Aquí puedes ver algunos artículos sobre ello. Una constante durante aquellos procesos contra los planes hidrológicos, las políticas megalómanas y la privatización de la gestión del agua urbana fue la denuncia constante de la corrupción que imperaba en el sector de la gestión y la construcción de las grandes infraestructuras. Los interlocutores políticos con los que se suponía debíamos debatir las propuestas eran unos corruptos que expoliaban el patrimonio económico y natural de los recursos hídricos que debían gestionar. Siempre lo supimos y ahora la prensa y los jueces lo empiezan a airear. Lo peor de todo ello: la prepotencia con la que aparecían en público, su farisea fachada de bonhomía y de caballeros de bien, frente a los indocumentados y descamisados que denunciábamos y que proponíamos otro tipo de políticas, sobre todo, que la principal variable de decisión a la hora de gestionar el agua haya sido la corruptela y los apaños de familia, que los que debían gestionar el agua se hayan dedicado, sobre todo, a robar dinero público y de paso, esquilmar los recursos hídricos peninsulares.

En Alpedrete con amigos

El sábado se celebró el duatlón cross de Alpedrete, y aproveché para saludar a un montón de amigos con los que solía competir hace unos años. Me acerqué a Cerceda con la bicicleta de montaña y desde allí subí con los Vila hasta el cerro del Telégrafo, un lugar de espléndidas vistas y cuya situación estratégica hizo que allí se construyera a mediados del siglo XIX una torre de repetición de telegrafía óptica, de la que queda el edificio.

La competición resultó muy reñida. Yo animé sobre todo a Issame, un chico jovencísimo con el que suelo salir en bici y que corre y pedalea como una auténtica máquina. Logró el tercer puesto absoluto gracias al sprint final.

Y hoy hemos salido por los caminos de La Jarosa, destrozados por la lluvias recientes, llenos de piedras sueltas, cárcavas y arenas movedizas.

Diseño de las páginas del “Ensayo sobre las dos Ruedas”

Sigo trabajando en la edición en papel del “Ensayo sobre las dos ruedas“. En el proyecto de micro-financiación compartida de los calendarios-califactos 2017 reservé en el presupuesto una pequeña partida para emprender otros proyectos, por lo que gracias a ello podré realizar ahora éste que traigo entre manos.

Ya he revisado todo el texto y ahora estoy con el tema de las ilustraciones (en blanco y negro) y con el del diseño de las páginas. He hecho varias pruebas y aquí os muestro una que me gusta especialmente. En la imagen se ven juntas la página derecha y la izquierda del libro (línea roja que las separa). No digo nada más. Se trata de un borrador de trabajo, por lo que serán bienvenidos los comentarios, sobre todo los críticos.

Garabatos

Doodle revolution” es un libro que muestra con maestría y acierto, de forma sencilla, certera y amena, la importancia que para el ser humano posee el pensamiento visual como herramienta de cognición y de expresión. En la transmisión del pensamiento y de las emociones reside la capacidad humana para cooperar, para generar conocimiento común. El lenguaje hablado y escrito resulta esencial, como han demostrado tantos estudios, pero también la música, el gesto, y en este caso, la imagen, el dibujo o garabateo de una idea o un modelo que sirve tanto para orientar el propio pensamiento como para compartirlo con nuestros semejantes, sobre todo, para crear en común nuestros sistemas conceptuales.

Se parte de la idea de que dibujar no sólo es una competencia artística que únicamente los habilidosos y los artistas deben utilizar, sino que la capacidad de expresar dibujando es algo muy humano que lamentablemente los sistemas de enseñanza y de aprendizaje han olvidado o incluso han perseguido. Este trabajo ofrece no sólo una explicación neurológica de cómo se forman los mapas mentales y las interfaces gráficas en el cerebro humano y social, sino también y sobre todo, un abanico completísimo de herramientas que podemos utilizar para pensar mejor y expresar con mayor rigor nuestras ideas, proyectos, inquietudes o ambiciones.

Por tierras extremeñas

He pasado unos días visitando algunos pueblos y comarcas extremeñas. Hacía muchísimo tiempo que no viajaba en Semana Santa, fiestas durante las que prefiero quedarme en casa. Y por supuesto, en Zafra no me pude sustraer a las procesiones, a ese rito tan hispano y que se ha convertido en una de esas experiencias culturales que junto a los productos del cerdo iberico, el queso, la dehesa y los monumentos componen un paquete turístico de indudable atractivo.

Casi siempre que me reencuentro con una experiencia visual de mi niñez, me genera frustración, ya sea por el tamaño de las cosas o por sus alteraciones, como si no pudiera encontrar las claves visuales útiles para conectar lo que al paso del tiempo estoy experimentando, con aquellos recuerdos guardados como una parte de mi persona. Si volviera a ver los pasos procesionales de Málaga o de Linares, aquellos a los que me llevaba mi abuela, me decepcionarían, estoy seguro. En cambio, los sonidos, la música o los olores superan a la vista para evocar recuerdos, para conectar emociones pasadas con experiencias actuales. No estoy hablando de experiencias místicas o religiosas. Hablo de la mano de mi abuela cuando me la estrechaba con fuerza en aquellas madrugadas en las que el Nazareno transitaba por calles angostas, y la capacidad de los tambores, del olor del incienso o de las flores para evocar aquellos sentimientos en contraste con el sentido de la vista, porque estoy seguro de que si volviera a ver aquel trono y a aquel hombre-dios lacerado, no me habría producido una emoción comparable a la de los lirios o el ritmo obcecado y monótono de los tambores procesionales transformando las calles de Zafra, tan diferentes a las de Linares.

Encuentro que el olor y el sonido, sobre todo si van juntos, poseen una rara capacidad evocadora, y que poseen mayor habilidad que la vista para conectar emociones y experiencias del pasado con las del presente, para traernos los recuerdos de seres más o menos queridos, e incluso la imagen de lo que alguna vez fuimos.